domingo, 9 de mayo de 2010

Documentos

Documentos
Por: Gerardo Velázquez García

En repetidas ocasiones se ha comentado sobre la diversidad de profesionistas que imparten enseñanza en las escuelas del nivel medio superior, cada uno con enfoques diferentes y en ocasiones parecieran aisladas las actividades docentes unas de las otras. Es necesario advertir que aún hoy no se han establecido pautas explícitas precisas para el desempeño académico de los docentes (excepto las que se plantean en la reforma). A pesar de los intentos que en este sentido se han ido realizando a lo largo de los últimos años, no se ha logrado elevar el nivel académico de los alumnos y cambiar la práctica docente. La despreocupación por la formación psicopedagógica, ocasiona grandes disfunciones en este sentido.


Se han padecido grandes déficits por la falta de escuelas formadoras de profesores para este nivel y la capacitación en muchos de los casos se limita a la impartición de cursillos para salir del paso, sin llevar un seguimiento real de la práctica docente en las aulas. Incluso cuando se acude a una Institución Superior para el estudio de un posgrado, no siempre se cumplen las expectativas de formación docente.

Que tanto se concreta lo leído en los documentos: “Díez nuevas competencias para enseñar” y “Competencias que expresan el perfil del docente…” Con la llegada de la RIEMS, marca un parteaguas en la educación media superior. Todavía es prematuro hablar qué tanto el enfoque educativo por competencias ha logrado permear en nuestros alumnos y en los docentes. Para ello, es necesario continuar esa tendencia de difusión y establecimiento de la reforma en los planteles.

Con la elaboración de las secuencias didácticas (apenas del 2004 a nuestros tiempos) como recurso de planeación didáctica, pretendemos identificar elementos fundamentales en el proceso enseñanza-aprendizaje. Debo decir que todavía es incipiente el desarrollo de las competencias en nuestros alumnos y por supuesto las que el docente debe tener y poner en práctica, expresadas en los acuerdos secretariales de la nueva reforma.

Sin embargo, no quiere decir que estemos empezando una nueva manera de trabajar, en realidad, siempre hemos trabajado mediante competencias. La diferencia está en la función que ahora se le asigna al profesor como renovador del currículum, lo que significa exigirnos una formación permanente y un conocimiento pleno de los requerimientos de los alumnos en cuanto a las exigencias del mundo actual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario